domingo, 20 de febrero de 2011

Poco a poco...


Sólo quiero avanzar, seguir adelante, superar mis temores, mis complejos, mis dificultades, poco a poco. No me pidáis que lo haga de un día para otro, es imposible para mí actuar como una persona que no soy. Eso no quiere decir que no luche en todo momento por no hundirme otra vez, porque me peleo constantemente con la tiniebla que me envuelve. 

No sé si se ve o no, pero agradezco muchísimo toda la ayuda que se me brinda. Con ella, lucho con más motivación, con un motivo: hacer ver a esa persona que agradezco su apoyo. Sin ellas, me quedaría estancada sin avanzar, y retrocediendo poco a poco. 
A veces puede parecer que rechazo su ayuda, pero no es así, ni mucho menos. La realidad es que en un principio me ilusiono tanto que obvio el agradecimiento, y después me pongo tan nerviosa con la manera de actuar que deseo tener más control... y se toma como un rechazo.
Siento frustración. Frustración por el hecho de no saber actuar ante una situación. Por el hecho de que malinterpreta cada paso que doy. Por el hecho de que me atemorizo con cada paso. Por el hecho de que no la cabeza se mantiene agachada, aunque la mirada la tenga al frente.
Callo, callo y callo por miedo a mi manera de hablar, por miedo a que mis palabras se queden, otra vez, en ideas sin vocalizar. En tartamudear y quedar por los suelos. Las palabras me desgarrarán la garganta, me harán sangrar y sudar del esfuerzo, pero merecerán la pena.
¿No me queréis ayudar? Perfecto. Continuaré mi camino sola. ¿Me gusta? No. Pero no voy a tener junto a mí gente que no quiere estar a mi lado, no soy tan cruel, al menos, no lo hago queriendo.

martes, 1 de febrero de 2011

XXIX

Desde hace unos días estoy leyendo las Rimas de Bécquer... me he propuesto escribir una cada semana ^^
Ahí va la que he elegido de momento:

Sobre la falda tenía
el libro abierto;
em mi mejilla tocaban
sus rizos negros;
no veíamos las letras
ninguno, creo;
mas guardábamos entrambos
hondo silencio.
¿Cuánto duró? Ni aun entonces
pude saberlo;
sólo sé que no se oía
más que el aliento,
que apresurado escapaba
del labio seco.
Sólo sé que nos volvimos
los dos a un tiempo,
y nuestros ojos se hallaron;
y sonó un beso.

Creación de Dante era el libro,
era su Inferno.
Cuando a él bajamos los ojos,
yo dije trémulo:
"¿Comprendes ya que un poema
cabe en un verso?"
Y ella respondió encendida:
"¡Ya lo comprendo!"


Espero que os guste como me gusta a mí *-*

miércoles, 26 de enero de 2011

Nada

Y allá va:
No puedo más, cada día pasa algo que me hace hundirme más y más en el lodo. Un día recibo una mala noticia, al día siguiente mis padres se mofan, al siguiente, otro tanto en clase... todo ello se acumula a la bola que ya tenía, una bola ya bastante grande, por cierto.
No sé qué hacer con mi vida, no tengo claro mi futuro, ni profesional, ni sentimental, ni nada de nada. Cada día que pasa avanzamos un paso más hacia el último día, y todos estos momentos preciosos los perdemos metidos en una clase estudiando algo que no nos va a valer en un futuro, o bien luchando por sabernos lo inservible en nuestras casas.
Con ésto no quiero decir que estudiar sea una pérdida de tiempo, ya que sin ello, no puedes acceder a un posible trabajo (que, tal como están las cosas, será muy difícil) pero no veo la utilidad de estudiar ciertas asignaturas, que además, son obligatorias. Pero así es el sistema educativo.

Por otro lado, me siento vacía  emocionalmente. No he tenido ninguna suerte en el amor, ninguna. Y hasta hace unos meses, no me importaba... pero ahora lo siento como una necesidad. Necesito sentir calor, necesito, mientras lo abrazo, sentir su corazón y escuchar su respiración acompasada, besar sus labios, poder notarlo para saber que es real... y, sobre todo, poder escucharle un "te quiero". No hablo de una persona concreta... no sé siquiera si esa persona existe de verdad. Sólo espero que llegue alguien, aunque no sea el definitivo... pero que me haga sentir, en estos momentos de estrés, que tengo algo por lo que despertarme cada día, que tengo algo por lo que vale la pena luchar.

Me siento sola, aunque no tengo motivos para ello. En mi habitación me angustio en este silencio atronador, que me grita con el sonido de mil voces criticándome, insultándome, mostrándome que hay cosas en la vida que son irremediables, que no valgo para nada, ni he valido, ni valdré. Que no me quiere nadie, que todo el mundo huye de mí, que todo lo que hago no vale para nada, que soy una inútil, un despojo de la naturaleza.
Que no soy nada.
No puedo estudiar, no puedo dar más de mí por culpa de esas voces, que aumentan sus gritos confome pasa el tiempo. Es un círculo vicioso. Un círculo vicioso tan perfecto como irrompible.

domingo, 23 de enero de 2011

Claustrofóbica!


Encerrada en mi habitación desde la mañana, estudiando intentando estudiar un examen cercano y sin preparar.
Necesito salir de estas cuatro paredes, aunque sea para estar frente a la caja tonta viendo un partido de mi equipo merengue. Pese a la urgencia de mis estudios, hago cualquier cosa menos lo importante, como escribir aquí.
Además, esa sensación de claustrofobia se ve incrementada por la soledad, si bien es verdad que muchas personas están conectadas, he aquí la prueba de mi sociabilidad. Espero ansiosa a ver una ventana en la que aparezca el nombre de alguna persona especial, pero es una esperanza, a estas horas, vana.

Lo daría todo por volver a tener un domingo como siempre: viendo películas, jugando al Guitar Hero y viendo el partido de la semana. También podría quedar con mis amigos para pasar la tarde en la fría calle o en una casa a salvo del frío. Pero no es así.

Si tuviera algo que me animara a seguir, una meta, un sueño... intento buscarlos, en serio, no me toméis por alguien que se queja y luego no hace nada por solucionarlo (como creo que piensan algunas personas), pero las pocas ilusiones que tenía las han ido haciendo pedazos poco a poco hasta quedarme a la intemperie. 

Bueno, espero que en estos días me cambie el humor de una vez por todas. Esto va por rachas!!