domingo, 3 de abril de 2011

Una semana

En realidad yo sabía que todo esto pasaría, tarde o temprano, era de esperar. Pero no estaba preparada para esto, nunca se está listo para afrontar esta situación.
Después de la semana más horrible, qué podía pasar? nada más que eso, empeorar.
El lunes los amigos te hacen una intervención necesaria, que aprecias, pero no es agradable.
El martes tu amigo te llama paranoica, no sin razón.
El jueves tienes pensado abrirte, jugártela, pero la oportunidad acaba en el mayor de los ridículos posibles.
El viernes te enteras de que tu amigo ha vuelto a caer.
Y hoy te abren los ojos, y te das cuenta de que has vivido en la más profunda mentira.

Siempre he pensado que era una persona fácil de manipular, sumisa... no entiendo el motivo del porqué todo el mundo no me decía nada. Todas esas cosas se han ido guardando, poco a poco, poco a poco... hasta que han estallado, todas de golpe.

No tengo fuerzas para afrontar lo próximo que pueda venir, mejor será que me distancie. Al fin y al cabo, ya había personas que lo querían, no? Se alegrarán de saberlo, supongo. No digo que quiera... es más, será muy, muy doloroso. Pero creo que es lo mejor para ellos, porque a pesar de todo, los sigo queriendo.

domingo, 20 de febrero de 2011

Poco a poco...


Sólo quiero avanzar, seguir adelante, superar mis temores, mis complejos, mis dificultades, poco a poco. No me pidáis que lo haga de un día para otro, es imposible para mí actuar como una persona que no soy. Eso no quiere decir que no luche en todo momento por no hundirme otra vez, porque me peleo constantemente con la tiniebla que me envuelve. 

No sé si se ve o no, pero agradezco muchísimo toda la ayuda que se me brinda. Con ella, lucho con más motivación, con un motivo: hacer ver a esa persona que agradezco su apoyo. Sin ellas, me quedaría estancada sin avanzar, y retrocediendo poco a poco. 
A veces puede parecer que rechazo su ayuda, pero no es así, ni mucho menos. La realidad es que en un principio me ilusiono tanto que obvio el agradecimiento, y después me pongo tan nerviosa con la manera de actuar que deseo tener más control... y se toma como un rechazo.
Siento frustración. Frustración por el hecho de no saber actuar ante una situación. Por el hecho de que malinterpreta cada paso que doy. Por el hecho de que me atemorizo con cada paso. Por el hecho de que no la cabeza se mantiene agachada, aunque la mirada la tenga al frente.
Callo, callo y callo por miedo a mi manera de hablar, por miedo a que mis palabras se queden, otra vez, en ideas sin vocalizar. En tartamudear y quedar por los suelos. Las palabras me desgarrarán la garganta, me harán sangrar y sudar del esfuerzo, pero merecerán la pena.
¿No me queréis ayudar? Perfecto. Continuaré mi camino sola. ¿Me gusta? No. Pero no voy a tener junto a mí gente que no quiere estar a mi lado, no soy tan cruel, al menos, no lo hago queriendo.

martes, 1 de febrero de 2011

XXIX

Desde hace unos días estoy leyendo las Rimas de Bécquer... me he propuesto escribir una cada semana ^^
Ahí va la que he elegido de momento:

Sobre la falda tenía
el libro abierto;
em mi mejilla tocaban
sus rizos negros;
no veíamos las letras
ninguno, creo;
mas guardábamos entrambos
hondo silencio.
¿Cuánto duró? Ni aun entonces
pude saberlo;
sólo sé que no se oía
más que el aliento,
que apresurado escapaba
del labio seco.
Sólo sé que nos volvimos
los dos a un tiempo,
y nuestros ojos se hallaron;
y sonó un beso.

Creación de Dante era el libro,
era su Inferno.
Cuando a él bajamos los ojos,
yo dije trémulo:
"¿Comprendes ya que un poema
cabe en un verso?"
Y ella respondió encendida:
"¡Ya lo comprendo!"


Espero que os guste como me gusta a mí *-*

miércoles, 26 de enero de 2011

Nada

Y allá va:
No puedo más, cada día pasa algo que me hace hundirme más y más en el lodo. Un día recibo una mala noticia, al día siguiente mis padres se mofan, al siguiente, otro tanto en clase... todo ello se acumula a la bola que ya tenía, una bola ya bastante grande, por cierto.
No sé qué hacer con mi vida, no tengo claro mi futuro, ni profesional, ni sentimental, ni nada de nada. Cada día que pasa avanzamos un paso más hacia el último día, y todos estos momentos preciosos los perdemos metidos en una clase estudiando algo que no nos va a valer en un futuro, o bien luchando por sabernos lo inservible en nuestras casas.
Con ésto no quiero decir que estudiar sea una pérdida de tiempo, ya que sin ello, no puedes acceder a un posible trabajo (que, tal como están las cosas, será muy difícil) pero no veo la utilidad de estudiar ciertas asignaturas, que además, son obligatorias. Pero así es el sistema educativo.

Por otro lado, me siento vacía  emocionalmente. No he tenido ninguna suerte en el amor, ninguna. Y hasta hace unos meses, no me importaba... pero ahora lo siento como una necesidad. Necesito sentir calor, necesito, mientras lo abrazo, sentir su corazón y escuchar su respiración acompasada, besar sus labios, poder notarlo para saber que es real... y, sobre todo, poder escucharle un "te quiero". No hablo de una persona concreta... no sé siquiera si esa persona existe de verdad. Sólo espero que llegue alguien, aunque no sea el definitivo... pero que me haga sentir, en estos momentos de estrés, que tengo algo por lo que despertarme cada día, que tengo algo por lo que vale la pena luchar.

Me siento sola, aunque no tengo motivos para ello. En mi habitación me angustio en este silencio atronador, que me grita con el sonido de mil voces criticándome, insultándome, mostrándome que hay cosas en la vida que son irremediables, que no valgo para nada, ni he valido, ni valdré. Que no me quiere nadie, que todo el mundo huye de mí, que todo lo que hago no vale para nada, que soy una inútil, un despojo de la naturaleza.
Que no soy nada.
No puedo estudiar, no puedo dar más de mí por culpa de esas voces, que aumentan sus gritos confome pasa el tiempo. Es un círculo vicioso. Un círculo vicioso tan perfecto como irrompible.