domingo, 11 de diciembre de 2011

Hola después de tanto tiempo.
He echado un vistazo a mi blog, y a parte de que estaba abandonado... al principio sí mostraba lo que sentía, pero veo que no lo he estado utilizando para lo que de verdad quería: decir lo que siento, y soltarlo de alguna manera, ya que al parecer no puedo gritarlo.
Las cosas no me van mal en general. Voy bien en la carrera, tengo unos compañeros geniales y tengo gente que me apoya. Pero no estoy bien.
No estoy bien porque estoy frustrada.
Frustrada porque en clase no me muestro como soy. Supongo que necesito más tiempo para poder entrar en confianza, pero aun así, cuando me miro desde fuera me pregunto "¿quién es esa tontaina?". En serio, ¿por qué tengo que cambiar tanto? Supongo que por miedo al rechazo, aunque prefiero que se me rechace por como soy a que se me acepte por como no soy. Pero me siento ahogada, no tengo oportunidad de mostrarme. No sé hablar sólo de libros, películas, Harry Potter, Johnny Depp... en realidad, hablo poco de eso. Pero no tengo oportunidad de mostrarme. Estoy siempre callada cuando en realidad soy una cotorra. Mierda de complejos. 
Frustrada porque voy dando bandazos de un lado a otro y no sé estabilizarme. 
Frustrada porque no encuentro mi sitio.
Frustrada porque me presionan por dar pasos que quiero dar pero que es imposible dar en estas circunstancias.
Y frustrada porque en el blog sólo sé dar mi cara amarga. Y a eso sé responder. Si preguntáis a cualquiera que me conozca, siempre estoy con una sonrisa en la cara, porque no puedes ir por la vida con la cara triste, debes ir hacia delante con la cabeza bien alta. Porque la gente no debe encontrarse mal por cosas ajenas a ellos, bastante problemas tiene cada uno para que vaya otra persona a amargarle la existencia. Nunca dejo que todas las tonterías que me ocurren acaben por hundirme. Creo que la sonrisa es lo único que hace que sigas adelante. Una sonrisa lo da todo.
Ésta es la única vía de  poder decir todo lo que llevo dentro, dejando que la gente que quiera leerlo que lo lea, y no molestar a gente que no quiera escuchar mi historia.
Sólo quiero un motivo por el que quiera levantarme cada día de la cama. Sólo eso.

domingo, 3 de abril de 2011

Una semana

En realidad yo sabía que todo esto pasaría, tarde o temprano, era de esperar. Pero no estaba preparada para esto, nunca se está listo para afrontar esta situación.
Después de la semana más horrible, qué podía pasar? nada más que eso, empeorar.
El lunes los amigos te hacen una intervención necesaria, que aprecias, pero no es agradable.
El martes tu amigo te llama paranoica, no sin razón.
El jueves tienes pensado abrirte, jugártela, pero la oportunidad acaba en el mayor de los ridículos posibles.
El viernes te enteras de que tu amigo ha vuelto a caer.
Y hoy te abren los ojos, y te das cuenta de que has vivido en la más profunda mentira.

Siempre he pensado que era una persona fácil de manipular, sumisa... no entiendo el motivo del porqué todo el mundo no me decía nada. Todas esas cosas se han ido guardando, poco a poco, poco a poco... hasta que han estallado, todas de golpe.

No tengo fuerzas para afrontar lo próximo que pueda venir, mejor será que me distancie. Al fin y al cabo, ya había personas que lo querían, no? Se alegrarán de saberlo, supongo. No digo que quiera... es más, será muy, muy doloroso. Pero creo que es lo mejor para ellos, porque a pesar de todo, los sigo queriendo.

domingo, 20 de febrero de 2011

Poco a poco...


Sólo quiero avanzar, seguir adelante, superar mis temores, mis complejos, mis dificultades, poco a poco. No me pidáis que lo haga de un día para otro, es imposible para mí actuar como una persona que no soy. Eso no quiere decir que no luche en todo momento por no hundirme otra vez, porque me peleo constantemente con la tiniebla que me envuelve. 

No sé si se ve o no, pero agradezco muchísimo toda la ayuda que se me brinda. Con ella, lucho con más motivación, con un motivo: hacer ver a esa persona que agradezco su apoyo. Sin ellas, me quedaría estancada sin avanzar, y retrocediendo poco a poco. 
A veces puede parecer que rechazo su ayuda, pero no es así, ni mucho menos. La realidad es que en un principio me ilusiono tanto que obvio el agradecimiento, y después me pongo tan nerviosa con la manera de actuar que deseo tener más control... y se toma como un rechazo.
Siento frustración. Frustración por el hecho de no saber actuar ante una situación. Por el hecho de que malinterpreta cada paso que doy. Por el hecho de que me atemorizo con cada paso. Por el hecho de que no la cabeza se mantiene agachada, aunque la mirada la tenga al frente.
Callo, callo y callo por miedo a mi manera de hablar, por miedo a que mis palabras se queden, otra vez, en ideas sin vocalizar. En tartamudear y quedar por los suelos. Las palabras me desgarrarán la garganta, me harán sangrar y sudar del esfuerzo, pero merecerán la pena.
¿No me queréis ayudar? Perfecto. Continuaré mi camino sola. ¿Me gusta? No. Pero no voy a tener junto a mí gente que no quiere estar a mi lado, no soy tan cruel, al menos, no lo hago queriendo.

martes, 1 de febrero de 2011

XXIX

Desde hace unos días estoy leyendo las Rimas de Bécquer... me he propuesto escribir una cada semana ^^
Ahí va la que he elegido de momento:

Sobre la falda tenía
el libro abierto;
em mi mejilla tocaban
sus rizos negros;
no veíamos las letras
ninguno, creo;
mas guardábamos entrambos
hondo silencio.
¿Cuánto duró? Ni aun entonces
pude saberlo;
sólo sé que no se oía
más que el aliento,
que apresurado escapaba
del labio seco.
Sólo sé que nos volvimos
los dos a un tiempo,
y nuestros ojos se hallaron;
y sonó un beso.

Creación de Dante era el libro,
era su Inferno.
Cuando a él bajamos los ojos,
yo dije trémulo:
"¿Comprendes ya que un poema
cabe en un verso?"
Y ella respondió encendida:
"¡Ya lo comprendo!"


Espero que os guste como me gusta a mí *-*